Llegó un doctor a hacer su servicio social a un pueblo en la sierra.
A los pocos días, empezó a notar que en el pueblo
no había mujeres y éste se preguntaba cómo le hacían
los hombres para satisfacer sus necesidades sexuales.
Un día, en una de las consultas, le preguntó a su paciente:
"Dígame Don Pancho, ¿cómo le hacen ustedes para satisfacerse
si aquí en el pueblo no hay mujeres?"
"Muy fácil, por la tarde vaya para el río y ahí encontrará su respuesta".
En la tarde, el médico se dirije al río y, cuál fue su sorpresa:
que había tremenda fila... todo el pueblo estaba ahí.
El doctor se formó al final de la fila y el último,
al darse cuenta de que era el médico,
le permitió pasarse hacia adelante y así todos le fueron dejando
su lugar hasta que el doctor quedó al inicio de la fila.
Lo que encontró el médico fue un burro y pensó:
"¡Ahhh! Así es como se satisfacen estos cabrones.
Bueno, ni modo".
Y se acomodó como pudo el doctor
y le empezó a dar al burro por detrás.
Pasado un rato, el segundo de la fila le pregunta al galeno:
"Doctor, ¿le falta mucho?"
"No, ya mero termino, ¿por qué me pregunta?"
"Lo que pasa es que necesitamos al burro para cruzar
el río porque del otro lado están las ¡PUTAS!"